Procesión del Corpus Christi

Maqueta de la procesión del Corpus Christi de Valencia en miniatura, 1.216 figuras de 45 mm obra de Vicente Juliá Chauve, Museo L'Iber

La Sala del Corpus Christi

La Sala del Corpus Christi del Museo L’Iber ocupa lo que fue la capilla privada del Palacio de los Marqueses de Malferit, uno de los mejores ejemplos de palacio gótico mediterráneo conservados en la histórica calle Caballeros de Valencia. Las primeras noticias del palacio se remontan al Llibre de Repartiment de 1277, vinculado al linaje de los Mercader, y su construcción se realizó a finales del siglo XIV y principios del XV. La capilla que hoy alberga esta sala conserva su altar barroco original en madera tallada, las puertas de los confesionarios con sus características celosías caladas, el suelo de cerámica de Manises con sus motivos geométricos en ocre y blanco, y una lámpara de araña de época que recuerda el uso litúrgico original del espacio. En el altar mayor, bajo un retablo de madera tallada y policromada rematado por un sol de rayos, se venera una imagen de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia, en su advocación de pequeño formato, rodeada de flores de tela dorada. El conjunto transmite la sobriedad devota propia de las capillas nobiliarias valencianas del periodo barroco. Palacio Malferit

Este marco arquitectónico singular es el escenario perfecto para la colección más íntimamente valenciana del museo: cuatro maquetas procesionales del Corpus Christi procedentes de distintos países y épocas, y una serie de piezas de gran valor histórico y devocional.


La maqueta de Chauve: la procesión valenciana de 1800

La pieza central de la sala es la célebre maqueta de la procesión del Corpus Christi de Valencia, obra del miniaturista Vicente Juliá, conocido por el nombre de su taller madrileño, Chauve. Con 1.216 figuras de 45 mm de plomo pintado a mano y una longitud de más de 27 metros, es la obra más monumental de la colección valenciana del museo y una de las más singulares del mundo del miniaturismo. Fue encargada por Álvaro Noguera Giménez, fundador del museo, e inspirada en las acuarelas que el fraile cartujo valenciano Fray Bernardo Tarín y Juaneda realizó en 1913 para documentar la procesión tal como se celebraba hacia el año 1800. El diorama recorre con fidelidad etnográfica el orden procesional completo: los gegants y cabuts, el ball de la Moma, los personajes bíblicos del Antiguo Testamento, las parroquias con sus santos patrones, los gremios históricos con sus pendones y, cerrando el cortejo, la Custodia con el palio y las autoridades civiles de la ciudad. Puede leerse más sobre el origen y el contenido de esta obra en el artículo del blog del museo.


La procesión austriaca: Wiener Zinnfiguren de Peter Ewald Kovar

La sala alberga también una procesión del Corpus Christi de Viena del siglo XVIII, compuesta por 406 figuras, obra de Wiener Zinnfiguren, el taller del maestro Peter Ewald Kovar. Kovar comenzó su actividad en 1963 y desde entonces ha producido series dedicadas a la historia austríaca y europea, siendo incorporado en 1972 a la Asociación de Grabadores de Viena y en 1978 a la de Fundidores de Metal. Sus figuras son planas o semiplanas —la tradición centroeuropea de la Zinnfigur—, grabadas a mano en piedra pizarra y fundidas en aleación de estaño, siguiendo una técnica que se remonta al siglo XVIII. La procesión recreada reproduce el ceremonial eucarístico de la corte imperial habsburguesa, con su característica solemnidad y el protagonismo de las órdenes religiosas y la nobleza vienesa. La comparación con la procesión valenciana de Chauve, casi contemporánea en el tiempo pero radicalmente distinta en cultura y estética, es uno de los diálogos más sugerentes de la sala. Kovar


La Cabalgata del Convite: una pieza única de Chauve

La segunda obra de Vicente Juliá Chauve presente en la sala es la Cabalgata del Convite, pieza única realizada por encargo y diseño del propio Álvaro Noguera. Compuesta por 164 figuras en escala 18 mm, es la miniatura más pequeña de la sala y una de las más técnicamente exigentes de toda la colección. La Cabalgata del Convite es el acto festivo que precede a la procesión solemne del Corpus en Valencia: un desfile de heraldos a caballo, danzas infantiles, músicos, representantes civiles, portadores de la Senyera Real terminando con la famosa «degolla» que recorre las calles de la ciudad para anunciar la fiesta a los ciudadanos. En esta escala mínima, Chauve demostró una vez más su dominio absoluto del detalle y de la narrativa visual en miniatura.


La procesión francesa: CBG-Mignot, principios del siglo XX

La cuarta maqueta procesional es una procesión del Corpus Christi francesa de principios del siglo XX, con 151 figuras en 54 mm, fabricadas por CBG-Mignot, la casa francesa de soldaditos de plomo más antigua del mundo. Fundada en 1825 en París y establecida desde 1994 en Saumur, CBG-Mignot perpetúa la gran tradición del soldadito de juguete artesanal con un carácter fundamentalmente manual que hace que ninguna figura sea igual a otra. Las figuras de esta procesión, con su inconfundible factura ronde-bosse y su paleta de colores vivos característica de la Belle Époque, aportan a la sala una perspectiva naif de la misma fiesta religiosa, más acorde con la solemnidad republicana francesa del cambio de siglo. Destination Saumur Val de Loire


Sant Antoni del Porquet

Entre las piezas singulares que completan la sala destaca una notable talla policromada de madera del siglo XVII de Sant Antoni Abat, popularmente conocido en Valencia como Sant Antoni del Porquet por el cerdito que acompaña siempre a su imagen. San Antonio Abad, eremita del siglo III considerado padre del monacato cristiano, es uno de los santos más arraigados en la devoción popular valenciana. Sus atributos iconográficos son inconfundibles: el hábito monacal, el cayado en tau, el cencerro y el pequeño cerdo a sus pies. La talla del museo fue expuesta en la exposición «La Gloria del Barroco», organizada por la Fundación La Luz de las Imágenes en la iglesia de San Martín Obispo de Valencia, muestra dedicada a la escultura y orfebrería valenciana medieval al siglo XX.


El solideo de Pío XII

Sobre el altar, en una vitrina de madera y cristal, se conserva un solideo blanco del papa Pío XII (Eugenio María Giuseppe Giovanni Pacelli, Roma 1876 – Castel Gandolfo 1958), obsequiado a la familia Noguera. El solideo papal —la pequeña calota de seda blanca que el papa lleva sobre la cabeza— es una de las reliquias laicas más apreciadas por los fieles católicos, dado que la tradición permite que quien saluda al papa intercambie con él su solideo. Esta pieza, guardada en su vitrina original, es un testimonio personal de devoción.


Un espacio que es también patrimonio

La sala no es solo un contenedor de colecciones: es en sí misma una pieza de patrimonio. El palacio conserva techos artísticamente trabajados, desde los tradicionales alfarjes de madera tallada y policromada hasta los artesonados renacentistas, suelos y zócalos revestidos con la cerámica de Manises, y carpinterías que podrían datar del siglo XVIII. Las puertas de los confesionarios, con su celosía calada en madera en forma de venera barroca y la pequeña repisa inferior para el reclinatorio, son un ejemplo destacado de la carpintería litúrgica valenciana del periodo. El suelo hidráulico de Manises, con su patrón de roleos vegetales en dorado y blanco, cubre también el presbiterio elevado donde se sitúa el altar, creando una continuidad decorativa que unifica el espacio. Museo Iber

Visitar esta sala es asomarse simultáneamente a cuatro tradiciones nacionales que celebran una misma fiesta, y hacerlo desde el interior de un edificio que lleva habitado y rezado desde el siglo XIV.